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Resum:
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Los hallazgos histopatológicos fundamentales en la psoriasis son una hiperplasia epidérmica y un infiltrado linfomononuclear dérmico, con exocitosis hacia la epidermis. También se observan cambios vasculares, probablemente secundarios factores angiogénicos producidos por células del infiltrado o por los queratinocitos y un infiltrado por polimorfonucleares. La mayoría de autores aceptan que es una enfermedad hereditaria, sobre la que actuarían como desencadenantes fenómenos inmunológicos, traumatismos, la ingesta de determinados fármacos, o el estrés. No se conoce bien si la alteración genética se localiza a nivel del control de la proliferación del queratinocito (teoría clásica) -en cuyo caso los cambios dérmicos (infiltrado y vascularización) serían secundarios a la liberación de mediadores por el queratinocito, la exocitosis a factores quimiotácticos y moléculas de adhesión derivadas de los mismos y los tratamientos actuarían frenando la actividad mitótica de las células epidérmicas; o bien si el defecto básico reside en el sistema inmune (teoría inmune) - según la cual la hiperplasia epidérmica sería secundaria a la liberación de citocinas hiperproliferativas por parte de las propias células CD4+ o por otros inmunocitos y los tratamientos actuarían como inmunomoduladores-. Esta última teoría ha cobrado un gran interés en los últimos años, especialmente por el papel de la ciclosporina A en el tratamiento de la psoriasis. Con el fin de determinar si es más precoz la activación/proliferación del queratinocito o la activación/proliferación de las células del infiltrado se han estudiado lesiones incipientes y el borde de lesiones en actividad habiéndose obtenido resultados contradictorios. Desde hace años se sabe que la hiperplasia epidérmica en la pso- riasis es secundaría a la hiperproliferación del queraíinocito, la cual se ca- racteriza por un aumento del número de células germinativas en fase de proliferación (100% vs 60% según una técnica de timidina tritiada) y de la fracción de crecimiento de la epidermis (56.1±18,6% vs 5.2±1%). También se ha detectado un aumento del índice de captación de la ^H-timidina, del número de mitosis y del número de células en fase cíclica. La piel sana de los pacientes con psoriasis también presenta características hiperproliferati- vas. La hiperproliferación epidérmica en la psoriasis se debe a la entrada de células que estaban en fase latente (GQ) a fase cíclica, las cuales pueden ponerse de manifiesto mediante la tinción con Ki-67, Ac monoclonal que reacciona con un Ag nuclear expresado por las células en fase Gj tardía, S, My Q>2 Tiene la ventaja, respecto a la timidina tritiada, de que es un método no radioactivo y más rápido para cuantificar la proliferación epidérmica. Este Ac monoclonal se ha utilizado principalmente en la valoración de la proliferación en tumores. Existen 2 estudios previos de la proliferación epi- dérmica en la psoriasis con Ki-67. Por otra parte, varios autores habían afirmado que en la psoriasis los linfocitos T dérmicos estaban en fase GQ o de descanso (eran K¡67-) y que únicamente eran + los que infiltraban la epidermis. Esto significaría que los linfocitos T proliferarían en los ganglios linfáticos, pasarían posteriormente a la circulación general y finalmente llegarían a la epidermis donde se activarían. El infiltrado dérmico de una lesión de psoriasis está compuesto por linfocitos T (75% de tipo CD4+) activados, que expresan en superficie HLA-DR y rlL-2, dendrocitos dérmicos/macrófagos y células de Langerhans. Se había afirmado que cuando las lesiones de psoriasis involucionaban predom minaban los linfociíos T CD8+, mientras que las lesiones crónicas se caracterizaban por una reducción en los mismos. En el infiltrado se han detec- tado las atocinas proinflamatorias IL-2 e IFN-y, mientras que están ausentes las atocinas antiinflamatorias IL-4 e IL-10. Este patrón corresponde al secre- | tado por los linfocitos Thl, por lo que se cree que son los que predominan . en el infiltrado de la psoriasis. También se ha detectado una elevada pro- porción de dendrocitos/macrófagos, con elevada capacidad de presentar Ag y de secretar citocinas como el TNF-a, implicadas en la psoriasis. Su papel se ha reforzado con la teoría de los superantígenos en la patogénesis | de la misma. Por otra parte, una de las características del queratinocito psoriásico es la expresión en superficie de ICAM-1 y HLA-DR. Ambas se expresan en respuesta al estímulo del IF-y y, mientras la primera sirve como molécula de adhesión para la unión de la LFA-1 linfocitaria, la segunda se ha visto que puede servir para presentar superantígenos que mantengan al linfocito activado. |